Fue como una descarga eléctrica.
Se quedaron así, un segundo demasiado largo, cerca, vulnerables. La mirada de él decía más que cualquier palabra. La de ella… era un mar de sentimientos contenidos.
Thor apartó la vista, desconcertado. Carraspeó y ella volvió al procedimiento, más seria, más rápida.
—Listo… terminé.
Él se levantó, tomó la bandeja y fue al baño y entonces… sonó el móvil.
Estaba sobre la cama, junto a Celina.
Ella miró la pantalla: “Modelo”. La misma del video estaba allí, destroz