Leticia rió fuerte junto a su hija. El tono de ambas era casi sádico, una mezcla de cinismo y arrogancia.
—Celina solo fue un obstáculo en el camino —dijo Leticia—. Y los obstáculos existen para ser removidos. Ella misma se apartó. Si tuviera un mínimo de dignidad, se mudaría de São Paulo… o mejor aún, del país.
Isabela tomó el celular y comenzó a recorrer sitios de noticias y redes sociales. Los portales de farándula ya exhibían titulares sobre la boda del heredero de los Miller con la joven y