EN EL ALMUERZO.
Cuando llegué al mall, ya mis amigas estaban ahí esperándome para ordenar (creo que vamos a ese lugar, porque ellas saben que no tengo dinero para una comida costosa y saben que no me gusta andar dependiendo económicamente de ellas, es algo que les he dejado claro siempre, no es por ser orgullosa, es porque valoro la amistad y no el dinero que tienen), pedimos una hamburguesa con papas, las cuatro, era el día de decir adiós a la dieta, todos los sábados sucedía lo mismo. Le di mi primer mordida