CARTA DE HILDA A PABLO.
Me senté en el sofá de la sala mientras Melina se ducha y Rosa duerme a los niños, abrí el sobre que Hilda me dejó, la verdad a esa señora la vi solamente una vez, no sé por qué dejarme algo a mí.
Señor Taylor; sé que nos vimos solamente una vez, usted era un joven que estaba comenzando en esto de los negocios y yo aún tenía dominio sobre mi vida, en ese entonces podía manejar mi empresa y opinar sobre ella, mis padres vivían así que eran mis pilares para ser fuerte.
En ese momento supe que usted llegaría lejos, Orlando siempre decía lo orgulloso que estaba de usted y ese sabio hombre no se equivocó.
Ahora soy la mujer más feliz del mundo, de que un hombre como usted sea quien está al lado de Meli, no tendré nunca de que preocuparme, ya me he ido de este mundo, pero me voy tranquila, porque sé que usted no desamparará a esta niña que tanto quiero, ha estado para ella siempre, aun cuando no sabía quién era ella y que daría a luz a esos hermosos niños.
Necesito pedirle perdón, porque el