Mundo ficciónIniciar sesiónEl eco de su juramento aún flotaba en la sala. Lissandro permanecía de pie, con los puños cerrados, la respiración agitada y los ojos enrojecidos por la rabia. La tablet seguía brillando sobre la mesa, mostrando la sonrisa de Anna en una de aquellas fotos robadas al tiempo. Era como si lo mirara desde otra vida.
Lucía dio un paso hacia él. No había miedo en sus







