Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl sonido del motor anunció su regreso. Lissandro estacionó frente a la mansión, descendiendo con paso firme, un maletín en la mano que contenía su traje recién elegido. El aire nocturno estaba impregnado de azahares y de una tensión invisible.
En el umbral lo esperaba Leandro, impecable como siempre, con la ceja arqueada y esa sonrisa que nunca terminaba de ser amab







