Cocinando para él.
Leandro llegó a la mansión, despues de terminar la operación para rescatar a Anna, jhabían pasado días sin poder ver a Agatha mas de unos pocos minutos.
El aroma a comida lo recibió apenas cruzó la puerta.
La mesa estaba puesta, y desde la cocina salía Agatha, dejándolo completamente atónito.
Llevaba un delantal y en las manos una fuente de pasta humeante.
Una sonrisa dulce apareció en sus labios.
—Llegaste… —susurró.
Dejó la fuente sobre la mesa y caminó hacia Leandro, quien reaccionó ensegui