Lissandro estaba en el despacho revisando unos documentos mientras Joaquín miraba su tablet, luego se levantó y la puso frente a Lissandro.
—Leandro nos mandó el nombre de Renzo —dijo Joaquín, mostrandole algunos archivos—.
Dice que es el socio que trabajó con Xander para tenderle la trampa. Está detrás de ti y de tu hermano.
Lo investigué: es un empresario italiano corrupto, que hace algunos años estuvo implicado en una guerra de clanes, donde mataron a su hermano.
Calza perfecto con el perfil que nos dijo el Chacal. Creo que tenemos una pista para saber quién es el que cubre a Bruno, y si lo seguimos, encontraremos a ese cobarde que se esconde y al fin terminaremos con él.
Lissandro escuchaba atento a Joaquín mientras leía los informes.
—Quiero que pongas a todos a investigar. Necesitamos saber si encontramos a ese hijo de puta.
—Ok.
Los dos enviaban mensajes cuando Anna abrió la puerta, pálida.
—Pequeña, ¿qué sucede? —preguntó Lissandro, poniéndose de pie.
—Es Lu… rompió la fuente.