Crystal observaba desde el pasillo, con los brazos cruzados, mientras la joven permanecía sentada junto a la cama de su hijo.
Arthur, su esposo se acercó en silencio, sin entender del todo la situación.
—¿Quién es? —preguntó en voz baja.
Crystal no apartó la vista de la escena dentro de la habitación.
—Se llama Luz —susurró—. La muchacha que rescató a nuestro hijo cuando fue secuestrado… y, por lo que veo, también la que capturó su corazón.
El hombre frunció el ceño, intrigado.
—¿Por eso está a