A las 8:00 a. m. en punto, el timbre del apartamento sonó.Era un hogar modesto pero cálido, decorado con fotos familiares, plantas que luchaban por mantenerse vivas, y un par de cortinas con dibujos de superhéroes, cortesía de su hermanito.
—¿Evaluna Rosendo?
—Sí…
—Vengo de parte del Sr. Harris William. Soy tutor privado. Enseñaré español intensivo al menor.
Detrás de él, otro hombre bajaba de un auto negro con acento francés marcado y lentes redondos.
—Bonjour, madame. Soy el nuevo tutor d