43. CONTINUACIÓN
Camelia se percata del cambio en el tono de voz de su amiga. Sabe que, aunque ríe con ella, no deja de preocuparse por su bienestar, por eso, como de costumbre, contestó a todas sus preguntas con honestidad. Nunca se han ocultado nada, por eso son tan buenas confidentes.—No, no es casado y tampoco tiene novia. Una que se creía que lo era, acaba de ser eliminada esta mañ