Mundo ficciónIniciar sesiónSentados en los asientos del juzgado, el aire se sentía pesado, denso por las desgarradoras historias de las familias afectadas por la red de tráfico humano. Cada nueva declaración ampliaba el sombrío lienzo de sufrimiento que todos compartían en aquel espacio. Ariel mantenía el semblante firme, mientras Camelia, aterrorizada por los relatos de los afectados, intentaba contener los temblores que surgían de sus emociones. A su lado, la fam







