42. VIGILARLA
Llegué a los terrenos del duque casi al anochecer. No fue fácil: tuve que cobrar favores y utilizar las influencias de mi familia para ausentarme tanto tiempo del trabajo. Incluso falté a la boda de mi hermano para estar aquí. Pero no importa; todo es por una buena causa: tener a la mujer de mi destino conmigo.
Ya superé esa etapa en la que me cuestionaba si estaba loco o si transgredía alguna norma moral. Ya no me importa, porque en mi mente no hay duda. Prevalece el concepto de familia: mi f