La luna llena se alzaba una vez más sobre los cielos de la montaña sagrada, iluminando con su plata sobrenatural los campos de entrenamiento de la manada Luna Azul. Hacía un par de días desde el ataque demoníaco, y aunque las heridas en los cuerpos ya sanaron, las del alma seguían supurando en silencio. Sin embargo, algo nuevo germinaba entre ellos. Una determinación, un resurgimiento que comenzaba a reflejarse en los ojos de cada guerrero. El Alfa Kael se mantenía firme. Desde aquella noche sa