Una novia para el niño Rodríguez.
Lenin, reservó la mejor habitación del exclusivo hospital para su mujer. El CEO, no tuvo más remedio que esperar a Domi, y a Leo, ahí, estaba caminando de un lado a otro cuando tocaron a la puerta.
— Lenin, soy yo, ¿Puedo pasar?
Resultó que apenas lo sacaron del quirófano, y con todavía los nervios y la adrenalina encima, el empresario llamó a su amigo Degel, para decirle que su bebé ya había nacido.
El mafioso dejó lo que estaba haciendo para ir de inmediato al hospital, y ahora mismo