El heredero Volkov, ha nacido.
De un momento a otro, ahí estaba el CEO Volkov, sosteniéndole la mano a su joven esposa. Poco a poco le estaba dejando de doler tan inhumanaente gracias a la epidural.
— !Dios, esa inyección hace maravillas, me está quitando el dolor, pero ahorita sentía que moriría!
— ¡El médico dijo que te va a adormecer de la cintura para abajo, mi amor, del resto solo hay que seguir sus indicaciones! — Lenin, no tenía un buen semblante, la sangre, el crudo parto, y los gritos de dolor de Doménica, lo