Emotivo encuentro de madre e hijo.
De la mansión Volkov, que era hogar de Lenin y Domenica, una maleta para Leo, fue llevada con rapidez al aeropuerto, todo lo que ocupaba el niño estaba ahí, biberones fórmula, pañales, ropa y unas frazadas.
El avión despegó apenas Alina, llegó con el niño. Durante el vuelo las azafatas estuvieron pendientes de cualquier cosa que necesitara.
El niño no dejó de repetir y repetir mamá mientras estuvo despierto, después se quedó dormido en los brazos de su abuela.
(...)
Mientras tanto