Fin...
Emill, Joshua Rodriguez y Donovan Heineken, entraron al edificio donde sabían estaban los jefes de la yakuza que los habían emboscado.
Los calientes mafiosos con armas en mano y sus hombres detras de ellos, iban dejando muerte a su paso.
Vestidos de negro de pies a cabeza y una máscara que ocultaba su identidad avanzaban casa piso haciendo maniobras y mostrando que tenían una puntería perfecta.
— ¡No dejen a ninguno vivo, que aprendan todos que quien se mete con la mafia de los Rodríg