Epílogo....
En el mes que faltaba para que Doménica diera a luz, el CEO Volkov, no dejó de esforzarse para recuperarse, comenzó a recibir terapia diariamente, y aunque le dolía muchísimo, él quería ponerse de pie para cuando la nena naciera.
— ¡Mira mamá, papá ya puede caminar un poquito más! Papá, apoyate en las muletas, no quieras comenzar a correr todavía.
Domi, vino a ver a su esposo con muchas batallas, su barriga era enorme, su rostro ya estaba pálido y desencajado, estaba a nada de dar a luz