Unos visitantes sorpresa.
El poco paciente y malhumorado CEO ruso, sintió que se le crisparon los cabellos del enojo.
— Degel Rodríguez, en realidad tu propuesta no está tan mal, pero por qué no mejor te apresuras tú a convencer a Violeta que te dé otro hijo, ah, y que sea una niña, así mi Leonardo, tendrá ya una esposa para cuando crezca, sería genial que nos convirtiéramos en familia, ¿No lo creés así? Te aseguro que la familia Volkov, la va a tratar como una más de nosotros.
El mafioso, que no era nada tonto,