Estoy embarazada de nuevo.
Las regordetas manos de Leo, acariciaban el rostro de su madre. Domenica, no dejaba de llorar, le estaba pasando de todo en ese momento.
— Cariño, no sabes lo angustiada que he estado desde que te llevó de nuevo ese Charles Johnson, ¿Cómo estás mi cielo? ¿Te hizo daño?
Alina, acariciaba los cabellos de su hija, la menor de sus hijas era su adoración.
— No, no me hizo daño físico ese idiota, pero me separó de mi familia y también hirieron a Lenin, Donovan, ya me dijo cuál es su estado,