Adrián estaba en la oficina, concentrado entre informes y reuniones, cumpliendo su rol con la precisión que siempre lo había definido. Su mente, sin embargo, volvía a casa de vez en cuando. A Valeria.
Ella, mientras tanto, estaba frente al espejo del baño. La luz blanca no ayudaba. Se observaba en silencio, tocándose el vientre con cuidado, recorriendo con la mirada un cuerpo que sentía distinto, ajeno. Intentó repetirse que era fuerte, que había dado vida, que era hermosa… pero su mente no coo