Helena no necesitó inventar nada.
Solo sugerir.
Todo comenzó con una frase dicha en el lugar correcto, al oído adecuado, con la sonrisa exacta.
—Adrián siempre ha sido muy reservado con su vida personal… aunque últimamente se le nota distraído —comentó durante un café informal con dos socias clave—. Supongo que cuando se trabaja tan de cerca con ciertas personas, es inevitable.
No dijo nombres.
No hizo acusaciones.
Pero dejó la puerta abierta.
El rumor empezó a caminar solo.
En la oficina, Vale