El regreso a la ciudad fue abrupto.
El cielo gris, el tráfico interminable y el ruido constante contrastaban violentamente con el silencio seductor de la isla. Para Valeria, era como despertar de un sueño peligroso y volver a una realidad que la obligaba a fingir, a esconder lo que ardía dentro de ella.
Desde el primer día quedó claro cuál era el rol de cada uno.
Durante el día, Adrian Blackwood volvió a ser el CEO impecable, distante, inalcanzable. Sus trajes oscuros, su mirada fría, su voz fi