La rabia recorrió cada fibra del cuerpo de Astrea como una ola expansiva, muchos sentimientos encontrados la estaban atacando en ese momento.
—¿Puedes repetir lo que has dicho? —preguntó con voz suave, puesto de que tenía la esperanza de que todo era un malentendido.
—Te lo explicaré, queremos que trabajes de encubierto —fue Otto quien contestó por Kael.
—Lo mejor es haciéndote pasar por su cita de esa noche —intervino Calvin.
—La respuesta es… ¡No! —Astrea expresó con firmeza.
—De cualquie