59. CONTROL
—Prometo ser tan suave como pueda —murmuro, deslizando mi mano bajo su camisa y sintiendo cómo su piel se estremece bajo mi toque.
—No soy de cristal, ¿recuerdas? —réplica con una sonrisa traviesa, y el significado de sus palabras no me pasa desapercibido. Aun así, no me arriesgaré a empeorar su malestar.
Ella levanta los brazos, permitiéndome retirar su camisa con facilidad. Su busto, apenas contenido en esa lencería blanca, me hipnotiza. Hay tantas cosas que quiero hacerle, pero no antes de d