60. UN INICIO INTERESANTE
No tengo idea de qué hora es, pero sé que hemos dormido mucho. Mi cuerpo se siente lleno de energía, cortesía de la calidad del descanso. Abro los ojos, y lo primero que veo es su espalda desnuda, cuyo final se oculta bajo la sábana blanca. Mi conciencia está tranquila, traté por todos los medios de advertirle, salvarla del peligro que represento, pero ya estándo en este punto no hay forma en que la deje ir.
Aquí es donde debe estar, mi cama es donde debe amanecer. Solo ese pensamiento es sufici