Damian
El desierto se extendía ante nosotros como un océano de arena dorada bajo el sol implacable. Desde nuestra posición elevada, podía ver el complejo a menos de un kilómetro de distancia: un conjunto de edificios bajos de hormigón, rodeados por una alambrada perimetral y torres de vigilancia. La guarida de Khalid.
Ajusté el visor de mi rifle de francotirador, enfocando la entrada principal. Tres guardias. Dos vehículos blindados. Sistemas de seguridad visibles en cada esquina. Nada que no h