Vladish conoce a su hijo por foto.
El padre no podía ocultar su angustia, los minutos pasaban y el cachorro seguía sin moverse. Más sin embargo el no dejaba de abrazarlo.
— Cachorrito, resiste, si sales de esto te prometo que no vas a volver a estar en peligro, yo te voy a cuidar personalmente, no te vas a separar de mí, te llevaré a recorrer las manadas alrededor del mundo conmigo, nunca te voy a quitar los ojos de encima, así los enemigos no podrán hacerte daño.
— Damiano, ¿Cómo lo sientes? ¿El lobezno está más cálido?