Vladimir encuentra a su alma gemela.
Los dos reyes se desafiaron con la mirada, no se soportaban esa era la verdad. Pero eran familia ahora, así que debían dejar sus diferencias del pasado atrás.
— No vine a verte eso te lo aseguro, vine a una reunión de negocios con un socio. Eliza quiso aprovechar el viaje para visitar a su hermana, eso es todo.
— Mm, por lo menos serviste de algo, esa faraona muy difícilmente va a regresar a la vida de nuevo.
— A menos que sus sirvientes recojan cada gramo de arena y ceniza que ya se esparció por el mundo, no veo otra manera.
En ese momento una vocecita los interrumpió.
— Papá, tengo hambre, quiero ir al bosque a cazar algo.
Un pequeño Vladimir vestido con un traje de shorts y saco, combinado con botines, tal como se les vestía a los niños de familias de alta alcurnia, llegaba para buscar a su papá.
— Está bien, vamos, solo voy a subir a cambiarme de ropa y estaré listo, espérame aquí con tu tío Damiano.
— Esta bien.
Vladish salió del despacho, entonces el Alfa c