Vladimir ayuda a su padre.

No hubo poder que convenciera a Eliza de quedarse, ella quería alejarse de Vladish, pensar las cosas, replantearse la relación.

De camino al aeropuerto, el pequeño Vladimir no estaba nada contento con lo que estaba pasando con sus padres, y por supuesto que no se iba a quedar de brazos cruzados.

— Mamá, ¿Estás segura de que te quieres ir? Papá... El no es tan malo. Arrulla a Valeria por la noches mientras tú duermes, le canta canciones de cuna, me lleva al bosque a cazar, papá es genial.
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