Sin una boda no salgo de aquí.
Poco después, los recién encontrados destinados entraban a la villa. Ellos discutían por algo que el Alfa le estaba pidiendo.
— ¡ Debes entender que es lo más normal del mundo que después de que un Alfa encuentra a su luna, ella debe ir con él!
— ¡Esas son ideas anticuadas, no tengo problema en ir contigo, más debes de tomar en cuenta que apenas voy a graduarme de mi carrera, y... Me gustaría obtener mi título!
Al escuchar la discusión, el Pakhan, que se encontraba en su despacho, salió para ver qué estaba sucediendo.
— ¿Pero que es lo que está pasando aquí?
— Pakhan, es que ella no entiende como deben ser las cosas entre Alfa y luna, se niega a irse conmigo a Italia.
El joven Alfa, estaba perdiendo la paciencia explicandose a la hermosa rusa que acaba de encontrar.
— A ver, un momento, ¿Dime por qué quieres que mi hija se vaya contigo a Italia?
— ¿Ella es tu hija?
— Si, ella es mi hija Alexandra. Pero sigo sin saber lo que sucede.
— Papá, creo que tuve la