Oriana está luchando por sobrevivir.
No hubo poder que hiciera que Vladimir dejara de grabar, subió con el faraón a su cuarto, donde Oriana se encontraba leyendo un libro.
— Marcelo, ¿Qué pasa? ¿Qué tienes ahí? Oh, nuestro pequeño Vladimir también está aquí.
— Lo conseguí, como ya sabes soy inmortal, y tú como humana, solo puedes vivir unos cuantos años, lo que me llenó de tristeza, pero con esto, con la sangre del rey de los vampiros, todo cambiaría.
— Tu... ¿Estás diciendo...?
— Oriana, ¿Aceptas pasar toda la eternidad a mi lado? Primero que siempre te amaré, que te protegeré por siempre.
La mirada del faraón estaba llena de anhelo, deseaba más que nada que su amada aceptara, de lo contrario no sabría que hacer.
— Yo... Esta bien, acepto Marcelo, acepto porque te amo demasiado y ya no puedo vivir sin ti, acepto porque una vida humana no es suficiente para todo este amor que tengo para darte.
El egipcio ayudó a beber la sangre del poderoso vampiro a Oriana, ella cayó en un estado de inconsciencia del que