La reina Eliza está decepcionada.
En el despacho los poderosos seres sobrenaturales estaban bebiendo de un fino whisky, estaban aprovechando para ponerse al día sobre unos temas del negocio, cuando de pronto vieron llegar de nuevo a Marcelo.
— Faraón, volviste, pensé que te habías ido a llorar a tu habitación como un niño cuando le quitan un caramelo.
De pronto el pequeño Vladimir apareció en escena, él se llevó el dedo índice a los labios haciéndole una seña a su padre para que guardara silencio, pero ya era demasiado tarde, la bella angel de ojos azules como el cielo, ya lo había escuchado.
— ¿De manera de que además de hacer una fechoría, todavía te burlas del pobre hombre?
Vestida en una bata larga color rosa que se le veía muy linda, la reina de los vampiros aparecía detrás de la figura del faraón.
— Querida, ¿Qué haces fuera de la cama? Deberías de estar descansando, ¿Qué haces aquí?
Si el.vampiro era pálido, palideció aún más al ver a su alma gemela ahí de pié, además de veía bastante molesta.