Una luna maltratada.
En la villa en medio del bosque, Elizabeth seguía dormida, y el impaciente vampiro daba vueltas por el despacho pensando en ir a despertarla para que comiera. Así que se decidió y fue a verla.
Los cabellos platinados sobresalían de la almohada, pero la angel seguía profundamente dormida. El rey había pedido que le prepararán una cena balanceada, no podía descuidarla, seguro que el cachorro ya se estaba muriendo de hambre.
— ¡Elizabeth... Hey, despierta, llevas mucho tiempo dormida, tienes