Un Alfa Gambino encuentra a su luna.
Por lo general el servicio que servía a los castillos de los reyes licántropos, eran tratados de buena forma, eso a excepción del servicio del Alfa Marino.
Las doncellas que trabajaban para él y su luna, no eran bien tratadas, además de que solía abusar de las más bellas, y por el momento solo una de ellas había salvado de que la violara, se enfrentó a él como pudo, pero el Alfa le había hecho daño, la había mandado al calabozo, y ahí la habían anotado sin piedad.
La mirada miel clara que se