Un faraón conquistador.
El elegante egipcio regresó a la barra, el Pakhan seguía ahí bebiendo un trago tranquilamente.
— Faraón, ¿A dónde fuiste? ¿Acaso estuviste haciendo cositas con alguna mujer por ahí? — El ruso se burlaba un poco de la momia.
— No exactamente, solo salve a una mujer de su abusivo marido, ahora iré a hablarle, quiero conquistarla, así que deseame suerte.
— Pero que directo. Aahh, pues buena suerte amigo. Me iré a casa, muero por hacerle el amor a mi compañera.
El egipcio salió al estacionamiento, esperaba encontrar a la dulce dama, y al no verla a primera vista pensó que se había marchado, más de pronto sintió una mano que le tocó su marcado brazo.
— ¿Me estabas buscando? ¿Qué pasó con...Roger? Aunque te agradezco por salvarle de su golpe, se bien que me va a encontrar, y cuando lo haga me va a hacer pagar por esto.
La mujer ya estaba resignada a que pagaría por la furia de su esposo.
— El nunca más va a acercarse a ti, lo único que tienes que hacer es venir conmigo.
— ¿C