Un faraón peleando por una mujer.
Ahí estaba al apuesto Faraón egipcio, con sus ojos maquillados en una perfectas líneas en color negro y dorado, sus ojos miel amarillo, estaban fijos sobre el hombre de traje hecho a medida que pretendía golpear a su esposa.
— ¿Tú quien te crees para meterte en lo que no te llaman? ¡Ella es mi esposa, nosotros podemos arreglarnos! ¿No sabes que es de entrometidos involucrarse en problemas de pareja?
— La ibas a golpear, un caballero jamás le pone una mano encima a una mujer, lo que quier