Hombres extraordinarios y peculiares.
Los que habitaban en la villa, estaban cenando en el comedor, ellos de pronto vieron llegar al egipcio que venía acompañado, los vampiros y los lobos se quedaron sin palabras y observándolo.
— Buenas noches a todos, disculpen la interrupción. — La educada Oriana saludaba a todos.
— Buenas noches, por favor pasen y tomen asiento, no se queden ahí parados. — Elizabeth era quien había hablado para recibirlos.
— Faraón, solo has salido está vez, y has vuelto con esta bella dama, ¿Acaso la secuestraste?
Vladish no se iba a quedar callado, cuántas posibilidades existían de que la momia encontrara una pareja en su primera salida.
— ¿Qué clase de faraón crees que soy, Vladish? Oriana estaba en peligro, la salvé de un esposo abusador, y sí, ella me gustó apenas la ví, es por eso que la invité a venir conmigo, ella no tiene a dónde más ir, ¿Qué tiene de malo?
— No tiene nada de malo, Marcelo es un caballero. Un poco reservado pero sus razones tendrá, es mejor si nos alegramos po