Hombres extraordinarios y peculiares.
Los que habitaban en la villa, estaban cenando en el comedor, ellos de pronto vieron llegar al egipcio que venía acompañado, los vampiros y los lobos se quedaron sin palabras y observándolo.
— Buenas noches a todos, disculpen la interrupción. — La educada Oriana saludaba a todos.
— Buenas noches, por favor pasen y tomen asiento, no se queden ahí parados. — Elizabeth era quien había hablado para recibirlos.
— Faraón, solo has salido está vez, y has vuelto con esta bella dama, ¿Acaso la