Nunca más seré tu rehén.
El rey había mostrado mucha paciencia y tolerancia, pero tampoco era alguien con quién se pudiera jugar. Su voz se escuchó imponente y enfadada.
Marino cambio de inmediato su tono.
— Yo nunca he dicho eso, jamás desconfiaría de su honestidad, su majestad, pero no puedo decir lo mismo del Alfa Gambino, después de todo sabemos muy bien que su negocio no es muy legal que digamos.
— El Alfa Gambino, hasta donde yo sé , siempre se ha caracterizado por ser un rey íntegro, nunca anda con artimaña