Una angelita atrevida.
Apenas amaneció, el Alfa se encontró con sus hermanos en el jardín, su beta Antonino, leal y fiel compañero, también se encontraba con él.
— ¡Damiano! — Se les vió venir a los hermanos ya vestidos y preparados para comenzar el día. — ¿Qué sucede? Nos hiciste venir aquí para apartarnos de los demás, entonces es importante lo que tienes para decirnos. — Massimo estaba intrigado.
— ¿Qué pasa Damiano? Espero que no haya nada malo con la última prueba.
— No se trata de la prueba, he intenta