Estás soltero por gruñón.
Las palabras de su hermano habían quedado dando vueltas en la cabeza del Alfa. El hombre que tuviera la oportunidad de conocer a tan bella mujer, y que este la dejara ir, era sin duda un verdadero imbécil.
La loba Malika subió como de le ordenó a tomarle las medidas a la doctora, solo que la mujer estaba profundamente dormida, ella tenía una de sus manos puestas en su vientre, como protegiendo algo, no podía despertarla y solo anotó la talla de las zapatillas que estaban a un lado de la ca