El Pakhan cumple su sueño dorado.
Esa noche el Alfa se quedó cuidando a su reina y a su princesa, el padre no sentía ni siquiera cansancio, no dejaba de llorar a su hija, era suya y de su luna, un milagro de la diosa luna.
Solo que esa noche no sería especial solamente para los reyes.
El Pakhan había salido a dar un paseo por los jardines, eran hermosos y tan grandes que fácilmente te podías perder en ellos.
Pocos sabían que habían llegado lobos de otras partes del mundo buscando al rey Gambino, ellos querían ser par