Kael lo sintió antes de que nadie se atreviera a decirlo en voz alta.
No fue una orden.
No fue una acusación.
Fue un desplazamiento.
Un cambio en cómo lo miraban.
El consejo hablaba más bajo cuando él entraba. Las decisiones ya no se le presentaban como consultas, sino como conclusiones cuidadosamente formuladas. Y siempre —siempre— había una mención indirecta a Dorian.
—El beta coincide.
—Dorian considera que es lo más prudente.
—Según el criterio de Dorian…
Cada vez que escuchaba su nombr