La noche pasó lentamente, llena de tensión y preparativos. Nadie durmió mucho. En la tienda de mando, los cuatro líderes —Kai, Valeriah, Thor y Oxy— estaban reunidos alrededor de una mesa, estudiando mapas y trazando la única ruta posible que Marcus les había permitido.
La orden había sido clara: debían presentarse solos, sin ejército, en el Valle del Abismo, un lugar rocoso, oscuro y lleno de acantilados, perfecto para una trampa.
—Es el lugar más peligroso que pudo elegir —señaló Oxy pasando