La realidad cayó sobre Valeriah como un yugo de hierro. Elena, tras analizar sus síntomas y realizar los rituales de diagnóstico, lo confirmó sin lugar a dudas: había una vida creciendo en su vientre. Y esa vida no llevaba la energía tranquila y terrenal de Marcus, sino la fuerza magnética, oscura y arrolladora del Alfa Oscuro. Era su hijo. La semilla que él había plantado la noche del altar ahora florecía, convirtiéndose en el secreto más peligroso de todo A'malur.
El miedo y la confusión se a