Luna
El aire olía a sangre y miedo. Luna se movía entre los cuerpos, esquivando garras y colmillos con una agilidad que nunca supo que poseía. Su lobo interior estaba completamente despierto, guiándola con instintos primitivos que se mezclaban con su inteligencia humana.
Un lobo gris se abalanzó sobre ella desde la izquierda. Luna giró sobre sí misma, agachándose en el último segundo. Sus garras encontraron el vientre expuesto del atacante, quien aulló de dolor antes de caer al suelo. No tuvo t