Luna
El amanecer se filtraba por la ventana, dibujando patrones dorados sobre las sábanas revueltas. Luna observaba cómo la luz bailaba sobre la piel bronceada de Zane mientras él dormía plácidamente a su lado. Su respiración era profunda y rítmica, tan diferente de aquellos días en que las pesadillas lo atormentaban.
Con delicadeza, pasó sus dedos por el contorno de su mandíbula, maravillándose de cómo este hombre, este lobo feroz que todos temían, podía verse tan vulnerable en sus brazos. ¿Qu