Zane
El viento nocturno traía consigo un aroma extraño. Zane se detuvo en el borde del acantilado, sus sentidos completamente alerta. No era la primera vez que percibía aquella esencia en las últimas semanas: un olor metálico mezclado con algo más primitivo, algo que no pertenecía a su territorio.
La luna menguante apenas iluminaba el bosque bajo él, pero sus ojos de alfa podían distinguir cada sombra, cada movimiento entre los árboles. Inspiró profundamente, dejando que el aire llenara sus pul