Luna
La luz del atardecer se filtraba por las ventanas de la cabaña, tiñendo todo de un cálido tono dorado. Luna observaba cómo las partículas de polvo danzaban en los rayos de sol mientras permanecía sentada en el alféizar de la ventana, con las rodillas recogidas contra su pecho. El bosque que rodeaba la cabaña de Zane parecía diferente hoy, menos amenazante, casi acogedor.
Habían pasado tres días desde el ataque, tres días en los que Zane apenas se había separado de ella. Tres días en los qu